Cansada la piedra del sol el viento y el agua buscó rumbo nuevo, cansado el rumbo de la piedra buscó arena, feliz la arena encontró al sol, quien le contó de sus andanzas con la luna, a quien adoraba y le decia que por ella se hundiría en el mar (eso parece verdad para ti?? jeje), coqueta la luna se miraba vanidosa en el charco frente a mi casa, yo incauto la quize mía y mojé mis dedos, como es verano refresqué mi rostro, mi sinsentir y mi amor oxidado, cansado el amor de mis patrañas se alejó bostezando, medio borracho entre dos mujeres que ondeaban sus carteras.
Yo me quedé mirándolo con desgano y un tanto borracho bebí un trago de vino y nadé en dirección contraria, increpando al sol por no hacer lo que dice por ella, insultándola a ella por no dejarse acariciar, escuchando la arena y su espacio de vientos, aguas y miradas.
Cuento de playa.













