I-
Las guardianas de nuestro jardín, es decir, de nuestro cielo, viajan con un arado, plantando flores que crecen en un desierto cada vez mas desolado.
II-
Ellas rejuvenecen las generaciones y enseñan el pasado de un campamento que cumple en noviembre 50 años.
III-
Desde el 28 de noviembre del año 1959 memoria e identidad se transladan en fotos y escritos, viajan de casa en casa y aún recuerdan las primeras expediciones y construcciones de este territorio.
IV-
El Salvador su nombre, el último campamento minero su apellido, posee hijos en distintas partes de la tierra que recuerdan con las guardianas a Atacama y su precordillera.
V-
Hijos del cobre les presento a este campamento, hijo del indio muerto, familiar del Inka que llego aqui buscando la mina, de las turquezas nuestro cobre viaja por todo el planeta.













