
Nacida en las memorias de Dios
Llena de riquezas tus extrañas están
Y en silencio de la noche la luna corona tu belleza.
Los áridos cerros te circundan como un oasis
Dejando en cada atardecer miles de remembranzas
Y en las noches plagadas de hermosas estrellas
Mi alma se trasforma y vaga por sus hermosas calles.
Mis remembranzas vuelven hacia mí como el viento
Calido, retorcido en las calles en verano,
De tardes gloriosas dorando los cerros como vestigio de lo que eres en mi bella vida hermosa madre de quienes vivimos allí
Abrazándome con bellos tonos en nostalgia.
Mis memorias se abren al recordarte
Hermosa tierra que me cobijaste en mi hermosa infancia
Plagadas de sueños y esperanzas de no dejarte jamás,
En las noches mas hermosas en sus bellas calles
La sonrisa de los niños aun se escucha en ellas
En la distancias un niño ya hombre le escribe sonetos
Mirándote desde mis distancias con nostalgia
Con la tristeza de haberte dejado en mi juventud hermosa.
Hermosa tierra madre de muchos
Estas callada, cubierta de soles hermosos
De momentos tan gloriosos que marginaron el amor
De este poeta del desierto nacido allí
Cultivado como el tesoro de tus extrañas fiel vestigio
De lo que forjaste en vida de poeta y trovador.
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