Escrito por | Pedro Malebran Mondaca , Foto | Manuel Pino Varas
Llegan a mi mente las largas caminatas que realizaba mientras viví en los quinientos, en el día a día ir a comprar el pan a la pulpería Nº1, lo que me permitía jugar y realizar algunas travesuras, mientras realizaba el recorrido hasta la pulpería, habitual era pasar por donde estaba la compañía de bomberos ya que allí tenían un pastor alemán a cual me gustaba molestar ya que nada me podía hacer porque siempre estaba cerrada la reja de entrada, pero un día no fue así, hasta el día de hoy y creo que siempre estará en mi, el recuerdo del mordisco que me dio en las nalgas ese lindo pastor alemán, parada obligada de esta caminata era en el apanizo local comercial que quedaba a un costado de los Dúplex para pedir unos dulces ó pastillas, para finalmente antes de llegar a la pulpería pasar a la embotelladora de refrescos a comer hielo en trozo.
Nunca olvidare las carreras con ruedas que realizábamos con los amigos de los quinientos creo que muchos se deben de acordar de las ruedas y los ganchos con las cuales las guiábamos, otra de las correrías que realizábamos era ir hasta la IBM a buscar cartulinas para hacer correas, para simplemente jugarlas a la bolita ó a la quemada. Algo que siempre me llamo la atención fue los carros que transportaban mineral en el chancado oxido, sección que quedaba en la entrada de la puerta uno, ya que hacían su recorrido en un puente que los hacían muy visible.
Otro detalle muy particular era cuando con mi papa íbamos a comprar yareta ya que lo hacíamos en un carretón que el mismo había fabricado, (la yareta era ó es un combustible que en esos tiempos se usaba en las cocinas de fierro que habían en la gran mayoría de las casas, (aun existen estas en algunas familias de esos tiempos).
Llega a mi mente una de las primeras huelgas que viví, ya que por primera vez veía militares, sus camiones y cocinas de campaña, debido a que los trabajadores habían decido ir a la huelga ya que sus demandas no fueron aceptadas, los militares armaron su campamento en la cancha de los carabineros que quedaba entre los setecientos y los cuatrocientos, (con el correr de los años ahí se construyeron departamentos para los carabineros que vivían en el mineral), esta huelga fue una de las duras que tuvieron que soportar los trabajadores de la compañía.
Al finalizar este relato un recuerdo muy especial para mi PADRE: Como no recordar cuando mi papa fabricaba el árbol de pascua de manera muy artesanal, con un material que traían desde su sección, los cuales quedaban muy bonitos, todo esto debido a que desde el tronco hasta el teñido de sus ramas tenía una técnica muy especial y mi papa le ponía un sentimiento muy especial, sentimiento que fue transmitido por años a mis hermanos y a mí.
Mi PADRE: hombre generoso, amigo de sus amigos, noble, correcto, siempre con el consejo oportuno, respetado, entregando siempre un cariño profundo para todos los suyos.
Padre ya no estás, pero siempre te llevamos en lo más profundo de nuestros corazones.
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